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HUMANA MAS QUE HUMANA
( de Nietzsche para mí)
a mis hijos Santiago y Mariano, y
a las mujeres que ellos aman,
Verónica y Jimena.
Yo que trepé hasta la breva.
Que abrevé en el almíbar la gota de ámbar
de su dulzura. Y no dudé
a sabiendas que me equivocaba, no dudé
que me ataba a lo que más firmemente ata. Yo
que supe qué cuerda arrebata y me arrebaté
el movimiento del ser que era
bajo la higuera recogida en un salmo: El Señor
es mi pastor, nada me puede faltar. En lugares
de delicados pastos me hará... Y no me hizo
o sí. "Y este "aquí" –este "en casa"-" es todo
lo que hasta entonces había amado. El lugar
donde amaba y oraba. Pero me desasí
en un impromptu
del deber debido y pagado
en el sentido que le quieran dar. E improvisé
mi propia música, no
para hacerme libre sino
para liberarlos de mí. Porque
es verdad: lo que se apresa
debe expiar la peligrosa
excitación de su orgullo, destruye
lo que atrae. Trata de no herir
pero hiere ese vidrio
exiliado en el trozo, en el
quebrado extrañamiento del filo
aguzado por el afán de ya no ser
una integridad grata
en la cosa que era. Un vaso de Cristal,
un espejo que reflejaba todo.
"La soledad
esa temible diosa mater saeva
cupidinum, que rodea y envuelve"... Pero
¿Quién sabe hoy qué es la soledad?
Poemas de “Aria da capo” Selección,1983-2003
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